
- Ian, ¡Ian! – intentó despejarlo Kaya, chasqueando los dedos delante de su cara.
El chico se sobresaltó, enfocando la mirada y alejándose de los recuerdos.
- Lo siento, de verdad. – susurró. – Ya he hecho bastante daño, me voy. – decidió, dándose la vuelta y empezando a caminar hacia la puerta.
Kaya se quedó estupefacta, observando como de verdad se marchaba, ya que escuchó la puerta abrirse. Corrió detrás de él, saliendo de la casa segundos después que Ian. Lo alcanzó en unos cuantos pasos, en plena calle, y lo cogió del brazo, tenía fuerza, pero no la bastante para hacer que se diera la vuelta.
- ¡Ian! – espetó, esperando que así se dignara a mirarla.
Funcionó, pues el chico se dio la vuelta, mostrando la misma expresión que momentos antes la había hecho enmudecer, justo cuando iba a echarle de su casa, a decirle que no quería volver a verle, y ahora estaba haciendo todo lo contrario.
- Venga, no seas gilipollas, vuelve. – le hizo razonar ella, esperando no sonar muy sentimental.
- No entiendo porque quieres que me quede, de todas formas me encontrarán, y te matarán a ti también. – intentó hacerla razonar, para que le soltara y le dejara marcharse.
- Entonces moriremos juntos, de todas formas no nos quedan muchos años de vida con todo lo que nos metemos. – bromeó ella, sonriendo y esperando suavizar la tensión del momento, al igual que el temperamento de su compañero.
Ian sonrió de medio lado, soltando el aire de golpe por la nariz, a modo de risa. Lo había convencido. El chico se deshizo de su agarre y volvió sobre sus pasos, entrando de nuevo en la vivienda. Kaya miró al cielo y negó con la cabeza, con un suspiro, resignada a los cambios de humor de su amigo. Le siguió de nuevo, cerrando la puerta detrás de ella. Caminó hasta el salón, sentándose en el sofá, al lado de Ian.
- No me has respondido a mi pregunta. – insistió ella, él sabía que lo peor que podría haber hecho era no contestar.
Su interlocutor suspiró, visiblemente molesto, por algo que la chica no entendía.
- No me gusta hablar de ello. – responde, tajante, dejando el tema.
Ella lo entiende y no pregunta más.
El chico se sobresaltó, enfocando la mirada y alejándose de los recuerdos.
- Lo siento, de verdad. – susurró. – Ya he hecho bastante daño, me voy. – decidió, dándose la vuelta y empezando a caminar hacia la puerta.
Kaya se quedó estupefacta, observando como de verdad se marchaba, ya que escuchó la puerta abrirse. Corrió detrás de él, saliendo de la casa segundos después que Ian. Lo alcanzó en unos cuantos pasos, en plena calle, y lo cogió del brazo, tenía fuerza, pero no la bastante para hacer que se diera la vuelta.
- ¡Ian! – espetó, esperando que así se dignara a mirarla.
Funcionó, pues el chico se dio la vuelta, mostrando la misma expresión que momentos antes la había hecho enmudecer, justo cuando iba a echarle de su casa, a decirle que no quería volver a verle, y ahora estaba haciendo todo lo contrario.
- Venga, no seas gilipollas, vuelve. – le hizo razonar ella, esperando no sonar muy sentimental.
- No entiendo porque quieres que me quede, de todas formas me encontrarán, y te matarán a ti también. – intentó hacerla razonar, para que le soltara y le dejara marcharse.
- Entonces moriremos juntos, de todas formas no nos quedan muchos años de vida con todo lo que nos metemos. – bromeó ella, sonriendo y esperando suavizar la tensión del momento, al igual que el temperamento de su compañero.
Ian sonrió de medio lado, soltando el aire de golpe por la nariz, a modo de risa. Lo había convencido. El chico se deshizo de su agarre y volvió sobre sus pasos, entrando de nuevo en la vivienda. Kaya miró al cielo y negó con la cabeza, con un suspiro, resignada a los cambios de humor de su amigo. Le siguió de nuevo, cerrando la puerta detrás de ella. Caminó hasta el salón, sentándose en el sofá, al lado de Ian.
- No me has respondido a mi pregunta. – insistió ella, él sabía que lo peor que podría haber hecho era no contestar.
Su interlocutor suspiró, visiblemente molesto, por algo que la chica no entendía.
- No me gusta hablar de ello. – responde, tajante, dejando el tema.
Ella lo entiende y no pregunta más.
Ahora yo también te sigo...je...je xD
ResponderEliminar*o* Profe, ahora estamos Interconectadas OwO xDDD
ResponderEliminarEntonces nos vemos el Lunes ^^