lunes, 5 de julio de 2010

~ Flashback: Chispa, combustión ~


Acercó su cara a la de la chica, dándole un tierno beso en los labios, ella le correspondió, pasando los brazos alrededor de su cuello. Ya todo le daba lo mismo, de todas formas lo despedirían y Chad se la tenía jurada. Tampoco iba a negar que no la miraba cuando recogía sus libros, cuando la veía por los pasillos con los demás alumnos o en la cafetería el tiempo del recreo, si, le gustaba y se había estado engañando para no hacer las cosas mal, porque no se podía negar que estaba haciendo lo peor que alguien podía llegar a hacer en su situación, pero eso ya no le preocupaba, para nada, ya no. La chica se separó de él para tomar aire, mordiéndose el labio inferior. Él sonrió, ¿Qué otra cosa podía hacer? Intentó imaginarse lo que pasaba en ese momento por la mente de Evan, pero le era totalmente imposible.
- Creo que debería llevarte a casa. – aventuró él, para no seguir torturándose de esa manera.
- Te dejo que me lleves a casa si cenas conmigo el sábado. – chantajeó ella, a ver si colaba.
Ian se lo pensó unos segundos, con la sonrisa en los labios, permanente.
- Está bien, intentaré no poner muchos deberes para este fin de semana. – bromeó, sin pensar que tal vez la broma no fuera bien recibida, pero no fue así.
Evan amplió la sonrisa, estaba demasiado contenta como para percibir el sarcasmo de la frase.
- Vale, entonces me recoges el sábado a las ocho ¿Vale? – propuso.
- Perfecto. – estuvo de acuerdo él. – Y ahora vámonos. – rogó, saliendo de la enfermería y esperándola en la cafetería, donde tenía que recoger sus cosas.